Nos separamos en julio del 2024 cuando ya todo estaba perdido. ¿Para que me quede? ¿Por que insisti? Nada iba a ser diferente y lo sabia.
El departamento que habitamos ya no era mío, nunca lo fue.

Volvi a la casa de mi familia, volvi a vivir con mis viejos, algo impensado en otro momento pero que me dio el refugio que buscaba, que necesitaba.
Prepare una habitacion para mi, limpie placares, cajoneras y bibliotecas. Tire los papeles que se fueron acumulando año a año. El temor tan real de mi madre a que en algun momento un banco le reclame dinero. Encontre ropa de cuando yo era pequeña, una campera de abrigo de mi adolescencia, casi como nueva, mantas tejidas por mi abuela Lucha de cuando eramos bebes.

Atravese mi duelo con contención amorosa y mucha charla. Me reencontre con mi mamá y mi papá, con nuestro vinculo y el de ellos.

Aparecieron fotografias que nunca habia visto. La historia de mi familia, mis abuelos, mi tia, mi hermano pequeño y mi hermana bebe. Todos tan jovenes, sin saber nada de todo lo que yo se ahora. El paso del tiempo.

Compre albumes con la intencion de ordenar esas imagenes, las agrupe por parejas y en las ciudades donde todo paso: la plata, capital y mar del plata. Y vi que mi recorrido estaba atravesado por los mismos lugares. El lugar donde naci, la ciudad donde me crie y ahora me tiene de nuevo y capital federal, lugar que amo y en donde me forme como joven adulta.




En mi familia el primer amor era el más importante. Mis abuelxs, mi mamá y mi papá, y mi hermana mayor.